(Para trabajar entre el 31/3 y 3/4)
Ahora que conocés algo más
sobre el autor, te habrás dado cuenta de que a Pablo de Santis le gusta escribir
sobre detectives, espías, secretos, enigmas.
Te dejo este divertido cuento
para que una vez que lo hayas leído, dibujes cada objeto que se buscaba y en el
orden correspondiente. Por eso nuestro primer dibujo será…. El impermeable.
Luego quiero que me cuentes en los comentarios asi hacemos de cuenta que chateamos un rato
¿Porqué pensás que para él en una investigación importa
solamente el principio y el final?
“Intervalo” de Pablo de Santis
Ayer cuando quise salir de
mi casa, me di cuenta de que no tenía el impermeable.
Me acordé de que lo había dejado en la
tintorería. Pero no me acordaba donde estaba la tintorería.
Tenía que encontrar entonces la boleta que
me habían dado. La había dejado adentro de un libro de misterio.
Pero tampoco tenía el libro de misterio,
porque se lo había prestado a alguien. No me acordaba a quién le había prestado
el libro. ¿Pero dónde estaba mi agenda?
No la tenía.
Me acordé de que me la había olvidado en
una fiesta. Pero no me acordaba dónde había sido esa fiesta.
Tenía que encontrar la invitación que me
habían mandado.
La invitación
estaba guardada en un cajón del escritorio. Pero no tenía la llave del escritorio.
Me acordé de que había dejado la llave del
escritorio en mi auto. ¿Pero dónde estaba la llave del auto? Pensé entonces que debía encontrar la llave el
auto.
El auto en donde estaba la llave del cajón.
El cajón donde estaba la invitación de la
fiesta.
La fiesta en donde me había olvidado la
agenda.
La agenda donde había anotado el nombre del
amigo al que le presté el libro de misterio.
El libro de misterio que tenía entre sus
páginas la boleta de la tintorería.
La boleta de la tintorería, en donde decía
la dirección de la tintorería.
La tintorería en donde había dejado mi
impermeable.
Me acordé entonces dónde estaban las llaves
del auto: en el impermeable.
Y recordé de pronto que el impermeable no
estaba en la tintorería, sino en el ropero.
Ya no necesitaba ni la boleta de la tintorería,
ni la agenda, ni el libro, ni la invitación a la fiesta, ni el auto, ni nada.
Por eso me dije: en una investigación
importan nada más que el principio y el final. Lo demás es relleno.